Alcachofas y pollo a la plancha

Decir que no me gustan las alcachofas es quedarse corto. Las detesto. Pero es uno de los alimentos más sanos que podemos meter en la dieta de hipertensión y voy pensando formas de prepararlas más llevaderas, que es por lo que te propongo esta sencilla receta a la plancha.

Ya he comentado en otra ocasión los beneficios de la alcahofa, por lo que aquí voy a limitarme a explicar la receta. Y es que por muy buena que sea la verdura, ya te he señalado a menudo que el mayor problema de las dietas es que suponen una lucha contra el instinto natural de consumir grasa, azucar o sal para garantizar la supervivencia.

La alcahofa no tiene nada de eso. Tiene menos del 1% de su peso en grasa, contiene una molécula (la cinarina) que inhibe el sabor y es más seca que un estropajo, así que no es precisamente el alimento más agradable del mundo. Habrá gente que diga que es maravillosa, que proporciona una avalancha de sabores mezclados en el paladar y todo eso, pero qué quieres que te diga, a mi me resulta sumamente desagradable.

Asi que, como con otros alimentos “maravillosos” hay que buscar la forma de incorporarla de forma regular en la dieta. Buscando, buscando, encontré una receta de alcachofas a la plancha que me pareció interesante. Básicamente consiste en ponerlas en la sartén de parrilla hasta que se tuestan un poco, momento que marca el inicio de la caramelización por calor. Eso que normalmente llamamos “churruscado” y que es lo que hace que la paella y otras muchas cosas tengan ese sabor tan agradable.

La receta original (qué listo el que la escribió) proponía añadirles sal en escamas. Claro, así también consigo yo que unas zapatillas de segunda mano tengan buen sabor. Si todo es cuestión de echar mucha sal, mucho ketchup y mucho queso rallado y consigues comerte cualquier cosa. Pero el desafío es conseguir una dieta baja en sal y grasas que no nos haga lamentar cada comida. Así que mi propuesta es que no le pongas sal y, a cambio, busquemos ese punto de plancha en que empiezan a tostarse, junto a un chorrito de aceite de oliva.

En la presentación que te propongo, he añadido un filete de pollo también a la plancha con un poco de ajo y perejil. De nuevo, conseguimos algo de sabor sin recurrir a la sal y el resultado es una cena muy ligera, fácil de digerir y con un toque de sabor que se puede preparar en menos de 10 minutos.

Los puristas se quejarán de que proponga usar alcachofas en conserva en lugar de frescas, pero otra cosa que siempre intento meter en las recetas es sentido común y poca gente tiene tiempo cuando llega a casa por la noche de dedicar una hora y pico a cocinar. Si puedes permitirte el lujo de hacerlo con producto fresco, mejor, y si no no tengas reparo en comprar un bote de alcachofas. Si encuentras la marca que te guste, conseguirás un sabor más uniforme en las preparaciones.

Ingredientes para dos personas:

  • Un bote de alcachofas (250 gr).
  • Dos pechugas de pollo.
  • Dos o tres dientes de ajo picado muy fino.
  • Perejil.
  • Un chorrito de acite de oliva.

Tiempo de preparación: Unos 10 minutos.

Preparación:

Escurre las alcahofas y córtalas por la mitad. Te recomiendo usar una sartén de parrilla, para que el líquido escurra entre el relieve del fondo, pero puedes hacerlo con cualquier sartén. La pones al fuego un poco vivo y esperas a que esté caliente para poner las mitades de alcachofa.

Yo personalmente las aplasto un poco con la espátula para que la cocción sea uniforme por toda la alcahofa y que, al ser un alimento muy voluminoso, puede ocurrir que la base se queme mientras la parte superior esté fría. Al aplastarlas resuelves ese problema.

Al cabo de 2 o 3 minutos, levanta un poco alguna de las mitades y comprueba que tienen el punto que te guste. Ya tienes hecha la mitad de la cena.

Limpia la sartén, si vas a usar la misma, y prepara el pollo. Esto lo hacemos preparando una mezcla de aceite con el ajo y perejil picados, que lo aplicas con una brocha de cocina. Baja un punto el fuego, porque ya sabes que la carne de pollo tiene que quedar bien hecha y no conviene que se tueste el exterior mientras el interior quede crudo.

Normalmente con 4 o 5 minutos de plancha tendrás preparado el pollo y la cena lista. Espero que te guste 🙂