Deja la excusa del gimnasio; basta con subir escaleras

El ejercicio moderado es una de las mejores formas de combatir y tratar la hipertensión. Pero las excusas para no tomar esta iniciativa son numerosas: el coste de los gimnasios, la falta de tiempo para asistir de forma regular o la dificultan de hacer ejercicio en pacientes con una obesidad importante, son algunas de las más habituales. Un estudio publicado por la Asociación Norteamericana de Menopausia indica que algo tan simple como subir escaleras podría ser suficiente para alcanzar los objetivos de ejercicio moderado eficaz.

El estudio, realizado sobre una muestra de mujeres con menopausia, tenía como objetivo controlar los efectos de una rutina consistente en subir 192 escalones de 2 a 5 veces al día, más o menos, el equivalente a subir 6 u 8 pisos andando (aunque esto puede variar mucho en función de las normativas de edificación y la altura de planta). El resultado fue una mejora del tono muscular y una bajada en las medidas de hipertensión sistemática.

El problema al que nos enfrentamos al tratar de hacer ejercicio en nuestro estado de salud es que el propio ejercicio sube la tensión durante la realización del esfuerzo, lo que en pacientes con una larga historia médica y muchos años acumulados de daños por la hipertensión, puede llevar a episodios de ictus e incluso crisis cardiovasculares. ¿Cómo romper el círculo vicioso?

La respuesta es empezar con un ejercicio moderado y cotidiano, no con una gran apuesta que incluya subscripciones al gimnasio, la compra de todo el vestuario de moda deportiva y sesiones de crossfit semanales. Algo tan sencillo como hacer los trayectos urbanos a pie o subir las escaleras andando puede ser perfectamente eficaz para empezar. En pacientes con una obesidad de tipo II o III (IMC por encima de 40) la situación puede ser más restringida, ya que pueden presentarse problemas de espalda y rodillas. Pero al final la solución no puede ser más clara: tenemos que movernos y no pasa nada por empezar poco a poco. Lo importante es no lesionarse en el camino de la curación.

Más información: Eureka Alert.

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